Una clase corta para mujeres con dones espirituales que los usan a escondidas. Vas a entender de dónde vienen la vergüenza, el miedo al juicio y la culpa al cobrar, y qué hice yo para dejar de esconderme.
Clase gratuita de menos de 15 minutos. La ves ahora, desde el móvil.
Si has pensado alguna, no te falta valor ni preparación. Y no se arregla con otro curso de marketing.
Durante siglos, las mujeres que sanaban, percibían o recordaban no podían mostrarlo. Las que lo hacían eran señaladas, apartadas o perseguidas. Y sanar se hacía a cambio de la voluntad.
Esa memoria se guarda. Algunas la llaman herida de la bruja; otras, memoria ancestral o vidas pasadas. Llámalo como te resuene.
Por eso puedes saber que mereces cobrar… y seguir bloqueándote.
Y de dónde viene esa vergüenza que aparece cada vez que piensas en contarlo.
Aunque sepas perfectamente lo que vale lo que haces.
«No estoy preparada», «¿qué dirá mi familia?» y «lo que es gratis en la fuente no se cobra».
Y al final te cuento cómo podemos vernos tú y yo para mirar qué te frena a ti.
Hace años mi cuerpo me obligó a parar y empecé un viaje de sanación mirando hacia mis vidas pasadas. Cuando despertaron mis dones, lo conté y me llamaron loca. Así que los escondí durante dos años.
Cuando por fin empecé a acompañar a otras personas, me pasó lo que quizá te pasa a ti: no sabía cobrar. Regalaba las sesiones o pedía la voluntad.
Hasta que encontré de dónde venía ese bloqueo y lo solté. Hoy me dedico a esto.
«El cuerpo es un reflejo del alma.»
Podrás ponerle nombre a lo que te frena cada vez que piensas en mostrar tu don.
Entenderás por qué no es falta de valor ni de preparación, y por qué otro curso de marketing no lo resuelve.
Y tendrás claro cuál puede ser tu siguiente paso, con la opción de mirarlo conmigo en una sesión gratuita.
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No. Con que lo sospeches es suficiente.
Sí. Al final te explico cómo reservar una sesión conmigo, también gratuita, por si quieres dar un paso más.